25 junio 2007

Causas Perdidas (¬¬)


En efecto, cuando parece q las cosas van bien con la Selección, cuando es el mejor partido q han jugado, cuando por fin sentí q después d las carreras de Nery, y el gol de Guardado, podría decirse q desquitaban las millonadas de sueldos... PUES NO!!!!!

Exacto, no se pudo y EU nos ganó (otra vez), 2-1 la Copa Oro. Digo es q era EU!!! Más q un juego eran los gringos y ese donovan... supongo q ya habrá dicho q "son mejores", digo antes d perdis les ganábamos en el fut!!.


Y siguiendo en el tema del fut, hablando con un contacto de la selección, q el no apoya, se me ocurrió decir q los mexicanos "Somos tolerantes a la Frustración", y oh error mió, puesto q soy Americanista, compare esa frase conmigo, pues soy tolerante, ya q mi equipo no siempre gana.... Eso basto para q el chico me dijera q no le importaba q yo no estuviera de acuerdo en q la gente pusiera las ilusiones y sueños en su equipo :S, q por más q lo criticara no dejaría d hacerlo... ya se imaginarán mi cara (¬¬) d q onda con este tipo?? Pero llegó a tal grado q hasta se desconecto, digo q estamos tan mal?


Dejando a un lado tragos amargos, Harry sigue sorprendiéndome, digo ya hasta esta el trailer en IMAX y la oficina de Dolores Umbridge en visita virtual!!!!. Demasiado Rosa para mi gusto (y mi estómago).



Parece q las sorpresas no terminan, solo espero q después del 7mo libro no termine yendo al Psicólogo por traumas, según algunos artículos que andan circulando por la red.

Pa acabarla, escribí esto desde Word, y q lata da el corrector ortográfico jajaja.

Tania^^

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Todavia estoy triste, como es posible que hayan perdido contra esos gringos??? y yo q pense q iban a ganarles, ni pex, sera para la otra, mientras aprovecho para mandarte muchos besitos y saludos mi niña hermosa, ya tenia rato q no entraba aqui, ya hasta david es famoso!!! jeje, nos vemos pronto !!! :) T€ @M0

Miguel Angel dijo...

Estoy sentado en una grada de cemento, sobre una almohadilla hética, cohibido, como si me sintiera intruso, sin un amigo o asesor entre aquella inmensa muchedumbre, mientras que los que pasan detrás de mí en busca de su localidad limpian sus zapatos en mi gabán sin excusarse y con la sencillez de quien hace algo recomendable por la costumbre
--Frente a mí, en planto inclinado, diviso largas y altas estanterías de cabezas. Cabezas, cabezas, cabezas…; tantas que aquella parte del estadio, iluminada por el sol declinante, tiene un unánime color rosa, compuesto a punta de pincel por mejillas. Los cuerpos no se ven, pero hay los que bastarían para poblar una gran ciudad, quizá una provincia, quizá alguna nación americana.
..En la sumidad de unos mástiles, banderas de varios colores dicen adiós lánguidamente a la tarde. A la izquierda apenas veo más que una columna por la que trepa el anuncio de hojas de afeitar, y abajo, en el centro, un verde prado donde podrían engordar a placer diez o doce vacas. Una puerta de fútbol aquí y otra allá enfrente. Y yo, muy serio.
--Un razonable acuerdo se le antoja recomendable y fácil a cualquier espectador primerizo. Pero aquí se tiene ya la inicial revelación de la trascendencia del juego. No hay probablemente ningún deporte que carezca de sentido esotérico, y de repente logro el atisbo de que el fútbol es un medio de que se vale la humanidad para seleccionar así a los jóvenes.
--Hijos míos: he aquí tres palos sobre el suelo, y una pelota. Si os proponen meter esa pelota por el rectángulo que forman con el suelo, calcularéis el resultado posible sin ningún trabajo. Ocurrirá, no obstante, que frente a vosotros surgirán otros tantos, rabiosamente empeñados en que no llevéis a cabo esa acción que a nadie perjudica y que os llenaría de sano júbilo. Si esto acaece con algo tan fútil, imaginaos lo que os sucederá en unas oposiciones, en un negocio, en cuanto deseéis pura vuestro beneficio y placer. La vida ha sido hecha fácil, mas los hombres la entorpecemos, y hasta para llevar una pelota a una red donde caben muchos, hemos de juntarnos once, y a veces no bastamos.
¡Preveníos, oh, jóvenes!
Y el entusiasmo del la multitud ante el fútbol no está sino compuesto por el lastimado coraje con que cada individuo irritado por la competencia, entorpecido por los obstáculos implacables, absorbidos por la inercia de la monotonía y la ambigüedad, asiente: ¡Es verdad, es verdad; tampoco a mí me dejan hacer gol en la vida!

Chucho dijo...

Tururut